Main Index >> Media Index >> OK Computer Media | Spanish Media | 1997 Interviews
Solos en casa (de Jane Seymour)
EL QUINTETO DE OXFORD ELIGIÓ BARCELONA PARA PRESENTAR MUNDIALMENTE SU TERCER ALBUM, "OK COMPUTER". Y CONVENCERNOS DE SUS AVANCES EN MATERIA DE DRAMATISMO SONORO. POST-BRIT-POP Y POST-AOR. CUATRO AÑOS DESPUES DE "CREEP”. RADIOHEAD HAN VISITADO LA MANSION DE JANE SEYMOUR Y HAN SALIDO DE ELLA CONVENCIDOS DE "SONAR DISTINTOS”.
Texto: Jordi Bianciotto | Fotos: Alicia Aguilera


Thom Yorke (voz y guitarra) ya no es rubio. Y en su nueva y más realista circunstancia capilar advierto rasgos de resignación existencial, indicios desoladores de que “la fiesta término”; signos de que el Festival Pop Británico comienza a dosificar sus despliegues de pirotecnia y complacencia. Acompañado por Ed O’Brien, guitarrista del grupo junto con Jon Greenwood, murmura palabras ininteligibles -son las once de la mañana, pero su rostro se aproxima a una estética cadavérica- y hace su primera evaluación sobre el tiempo atmosférico, Top 1 del hit parade internacional de temas recurrentes de una conversación. “En Gran Bretaña siempre llueve, y eso influye en el carácter. La gente es muy fría. El clima de allí te invita a quedarte en casa durmiendo todo el día. Aunque su inexpresiva estampa no lo sugiera demasiado, Thom está que se sale de alegría por pisar un suelo barcelonés que ha sido elegido como banco de pruebas mundial -léase, maratón de entrevistas y dos conciertos previos a su gira por Estados Unidos y Europa- de “OK Compu¬ter” (Parlophone-EMI, 97), primera entrega del grupo en dos años, con la excepción de su contribución al álbum benéfico “Help” (95), con “Lucky”, y el “Exit Music (For A Film)”, de la banda sonora de “Romeo + Juliet”, temas que ahora han sido repescados. Aunque su razonamiento es como un video-clip turístico. “Barcelona-es-muy-bonita-y-nos-encanta-a-todos. Elegirla-para-la-presentación-del-disco-ha-sido-una-excusa-para-venir-aquí”. Viéndole con su mirada perdida en las blancas y neoclásicas cumbres de su suite en un hotel del centro de la ciudad, da hasta cierto reparo iniciar la entrevista. Parece ausente. Pero hay que hacerlo. ¿Resulta muy catártico volver a los escenarios tras un descanso de más de un año? (Thom): Francamente, estoy aterrorizado. Todo eso significa volver a la rueda otra vez, a todo lo que la industria conlleva. Es horripilante. Este verano nos espera una gira americana y luego, en otoño, la europea. Pero intentaremos que no sea un “tour” muy largo y que tenga interrupciones, porque, si no, te acabas convirtiendo en un vegetal; no trabajas, no piensas, no haces nada, te duermes en todas partes... La grabación de “OK Computer” ha sido la más larga de vuestra discografía. ¿Necesitasteis un lavado de intenciones general en el seno del grupo para afrontarla? (Ed): Si, en cierto modo, porque tratamos de buscar en el interior de nosotros mismos, aislándonos al máximo de elementos externos. Creo que hemos llegado al punto de obsesionarnos con eso, porque hemos dedicado mucho tiempo a tratar de sonar espontáneos, excitantes y todo eso. Pero hemos descubierto que podíamos. (Thom): Durante la grabación hemos pasado momentos difíciles en que nos hemos cuestionado nuestro propio trabajo, pero hemos salido adelante. No importa tener experiencia; siempre te acabas sintiendo inseguro en un estudio de grabación. Por lo menos eso es lo que nos ha ocurrido a nosotros. ¿A qué te refieres cuando hablas de “elementos externos”? ¿Es que os habéis prohibido escuchar la radio y ver la televisión? (Ed): Casi. Hemos evitado escuchar música de la que se hace actualmente, de otra gente. Romper nuestra rutina. Olvidarnos de lo que se hace por ahí fuera. ¿Creéis que vuestros álbumes anteriores resultaron demasiado afectados por lo que escuchabais entonces o por otros grupos británicos? (Thom): Creo que nunca hemos estado influidos directamente por otros grupos británicos. De hecho, nuestro primer álbum -“Pablo Honey”; Par¬lophone-EMI, 93- estaba marcado por un material algo anterior a la época en que fue grabado, ya que lo que entonces oíamos era, básicamente, grupos americanos de finales de los ochenta y principios de los noventa. Bandas de Boston, sobre todo. Luego, en el segundo -“The Bends”; Par¬lophone-EMI, 95-, nos influyó todo lo que había por ahí, lo que sonaba por la radio y los CDs que escuchábamos en el autocar cuando íbamos de gira. Ahora, con este disco, todos hemos dejado de escuchar música. Cuando llegamos al estudio, nuestra postura fue: “Vamos a respirar”, y lo hicimos. Teníamos que crear nuestra propia burbuja. Si escuchas lo que hace el resto de grupos de tu misma época, acabas sonando como ellos. Lo puedes ver en muchos grupos actuales que funcionan en Gran Bretaña. Y eso es el resultado de una inseguridad extrema en ti mismo: no confías en tus posibilidades, y te arrimas a lo que ya existe. Pero creo que en el nuevo álbum hemos conseguido hacer algo que suene distinto. En el disco no hay ninguna canción titulada “OK Computer”... (Thom): Efectivamente. Supongo que te preguntaras: “¿Por qué?”. (Ed): El título se refiere a todas las cosas que están bajo control. Se trata de una referencia irónica, de una forma de tutear a la tecnología. (Thom): Todo ese discurso de depender o no de la tecnología es extremadamente aburrido. Hay que buscar su dimensión poética, y no temerla. Durante años, el ideal de grabación para un grupo ha sido juntarse todos los músicos en una gran sala y tocar y, en este sentido, nuestro disco es como una celebración de que hay otras vías. (Ed): Durante la grabación hemos estado rodeados de cables y ordenadores, pero eso no nos ha narcotizado como si fuéramos unos niños. Ha sido muy positivo. Y el título es solo una broma. Detrás de esa ironía queda la sensación de que, en el fondo, quizá os gustaría que el mundo sufriera un gran colapso informático... (Ed): Puede que sí. Hay ironía en el título, y también ambigüedad: porque la tecnología nos atrae y nos aterroriza al mismo tiempo. Cuando estuvimos en Japón vimos eso muy claramente: esas salas de videojuegos gigantes llenas de niños gritando a las pantallas... En ese instante, un responsable de EMI les hace entrega de una copia del recién prensado “OK Computer”. Thom y Ed se abalanzan sobre ella y la examinan mientras profieren grititos emocionados. “Oh, es la primera vez que lo veo -exclama Thom-. Bueno, la segunda, pero la primera esta¬ba muy, muy borracho”. Esta entrañable confesión me sirve para poner a prueba su memoria. ¿Hablaban en serio cuando, hace dos años -ver RDL 121—, le aseguraban a Ramón Llubia que pensaban “adentrarse en el mundo del techno”, o tampoco se acuerdan a causa de otra intoxicación de lager? La pregunta no parece pillarles por sorpresa, y es Ed quien la coge al vuelo: “Confieso que la poca música que he escuchado en los últimos meses ha sido techno. Lo que ocurre es que cuando lo oyes, te das cuenta de que lleva años familiarizarte con la programación. No es algo que pueda hacer cualquiera de un día para otro. Hay discos increíblemente complejos, y nosotros somos limitados”. Todo un arrebato de modestia que es complementado con una confesión de Thom Yorke. “Nos gustaría mucho hacerlo, pero nos impone demasiado respeto. Nos resultaría muy difícil meternos en el techno y seguir sonando a nosotros”. Y llegamos al quid de la cuestión: “OK Computer” como el disco que salva a Radiohead de un desahucio pronosticado desde 1993, cuando “Creep” apunto la vocación FM de un grupo de formalidad indie. ¿Que fueron “Pablo Honey” y “The Bends” sino dubitativas divagaciones entre una épica trasnochada y un pop aireado con destellos de personalidad? Pero, sin el glamour de Suede, la habilidad mediática de Oasis o la definición conceptual de The Auteurs, el grupo de Oxford ha culminado de la mejor forma posible su primera trilogía discográfica, y lo ha hecho, por cierto en un escenario escasamente convencional: un salón de la casa de la actriz Jane Seymour, cerca de Bath, el mismo donde The Cure registraron su último álbum, “Wild Mood Swings” (96). Ed O’Brien se explica “Los estudios de grabación normales acostumbran a ser muy asépticos; parecen hospitales. Trabajar en un sitio que no tiene nada que ver con la música, y donde no hay discos de oro colgados ni nada por el estilo ha resultado muy estimulante. Ha contribuido a ese aislamiento que perseguíamos.” La guinda del paquete “OK Computer” la pone un single musculoso y trágico, “Paranoid Android” cuyos casi seis minutos y medio de duración parecen todo un repelente anti-radiofórmulas. En Parlophone habrán estado encantados con vuestra elección... (Thom): Pues no ha habido ningún problema por eso, aunque te cueste creerlo. En ningún momento nos sugirieron que lo cambiáramos; todo lo contrario, pensaron que era la canción correcta para ayudarles a vender discos. Vuestra música siempre ha tenido un componente dramático, pero en “OK Com¬puter” esta tendencia se ve acentuada. Por momentos, por ejemplo, en “Exit Music (For A Film)”, sonáis casi épicos... (Thom): Hum, no sé qué decirte... -larga pausa- De acuerdo, ¡sí! (Ed): Lo que hemos hecho en este álbum es ensayar mucho, y pensar mucho los arreglos. Nuestro proceso de grabación es distinto al de muchas bandas; no es sólo escribir el tema y grabarlo, sino que estamos muy concentrados en el sonido y los arreglos. Es lo que nos preocupa más cuando entramos en el estudio. (Thom): Nos pasamos siglos y siglos ensayando... Durante toda la grabación hemos seguido un ritmo estricto, a base de levantarnos pronto y trabajar de forma bastante metódica. La música es nuestra pasión. ¿Os estáis convirtiendo en una banda perfeccionista al estilo del prog-rock? Ya hay quien dice que sois los nuevos Pink Floyd... (Thom): ¡Dios! No sé... (Ed): Nos damos cuenta de que, con los años, nuestra música está madurando... (Thom): Pero tam¬bién somos conscientes de que ensayando tan exhaustivamente podemos caer en un agujero y convertirnos en una especie de... No sé... Prefab Sprout... Oh, no puedo consentir que hables de Paddy McAloon en ese tono... (Thom): Bueno, en realidad me gustan -risas-. Aún no he oído su nuevo disco. Pero ya sabes qué quiero decir; no queremos llegar a esos extremos de pasarnos siete años para gra¬bar un álbum. Oh, ya veo que tendré que escuchar su disco para salir del agujero... A cuatro años vista, “Creep” se ha convertido casi en un estándar “mainstream”. The Pretenders la tocaron en su "unplugged” -aunque no fue incluida en el álbum resultante, “Isle Of View”, 95- y Tears For Fears la adaptaron en su gira del año pasado. ¿Qué se siente? (Ed): La versión de Pretenders está bien. Chrissie Hynde tiene una gran voz. En cuanto a Tears For Fears, es divertido, porque tocamos con ellos una vez como teloneros en Estados Unidos, en nuestra primera gira, y nos trataron fatal. Nos ignoraron, así que es curioso verlos ahora tocando una canción nuestra. (Thom): Pero hemos decidido no tocarla normalmente en nuestros conciertos, por lo menos durante una temporada. Si no, acabaremos siendo esclavos de esta canción. Creemos que ha sido sobreexpuesta durante estos años; las emisoras de radio la han programado excesivamente. Es curioso: pocos grupos se quejan de algo así. Y ahora que habéis acabado “OK Computer”, ¿os interesa reincorporaros al mundo real? (Thom): Oh, sí, sería bonito -risas-. Es muy excitante para nosotros escuchar discos de nuevo, y comprarlos, como la gente normal. ¿De alguna banda en especial? (Thom): Mi grupo favorito actual es Laika. Su nuevo álbum es muy bueno. Y Moonshake. También me gusta mucho el grupo de Rob Ellis, Spleen... ¿La distancia histórica acabará por poner al brit-pop en su sitio? (Thom): Ya lo ha hecho. El brit-pop ha muerto, pero el rock que suena en las emisoras alternativas americanas es una broma. En general, no estamos atravesando un momento muy y bueno. De todas formas, nosotros no vivimos en Londres y, por tanto, no tenemos ningún vínculo con todas esas bandas del brit-pop. (Ed): Nunca lo hemos tenido. Pero lo peor es que el legado del brit-pop es aburridísimo; hay cosas mucho mejores por ahí fuera. Laika, Moonshake, Spleen... ¿Por qué hay tantos grupos que confiesan preferencias musicales de estilos totalmente ajenos al suyo? Pero podemos tomarlo como una pista: quizá, como ya invita a pensar su “maduro” tercer álbum, Radiohead se estén cansan¬do del pop. ■ Alone in home (of Jane Seymour) Text: Jordi Bianciotto Photos: Alicia Aguilera THE QUINTET OF OXFORD CHOSED BARCELONA TO PRESENT WORLDWIDE THEIR THIRD ALBUM, "OK COMPUTER". AND CONVINCED US OF THEIR PROGRESS IN MATTER OF SONOUROUS DRAMATISM. POST-BRIT-POP AND POST-AOR. FOUR YEARS AFTER "CREEP". RADIOHEAD HAS VISITED THE MANSION OF JANE SEYMOUR, AND LEFT HIM CONVINCED OF "SOUND DIFFERENT". Thom Yorke (vocals and guitar) is no longer blond. And in its new and more realistic hair circumstance, I warn existential traits resignation, devastating evidence that "the party it’s over"; signs that the British Pop Festival begins to dispense their deployments of pyrotechnics and complacency. Accompanied by Ed O'Brien, guitarist of the band with Jon Greenwood, mutters unintelligibly words –it’s eleven o'clock, but his face approaches a cadaveric aesthetics- and makes its initial assessment of the weather, Top 1 of the international hit parade of recurring topics of conversation. "In Britain it always rains, and that influences the character. People are very cold. The climate there invites you to stay at home sleeping all day”. Although his expressionless semblance doesn’t suggest it, Thom is that it jumps for joy, by stepping on the Barcelona’s ground, which has been chosen as world test bench -read marathon interviews and two previous concerts in his tour of the United States and Europe- of "OK Computer" (Parlophone-EMI, 97), first delivery of the group in two years, with the exception of its contribution to charity album "Help" (95), with "Lucky" and "Exit Music (for a Film) "from the soundtrack of" Romeo + Juliet ", songs which now have been retaken. Even if his reasoning is like a touristic video-clip. "Barcelona-is-very-pretty-and-we-all-love-it. Choose-it-for-the-presentation-of-the-record-has-been-a-excuse-to-come-here ". Seeing him, with his look lost in the white summits and neoclassical suite in a hotel in the city center look, gives me some qualms to start the interview. It seems absent. But it must be done. Is it very cathartic return to the stage after a break of more than one year? (Thom): Frankly, I'm terrified. All this means returning to the wheel, again, to everything the industry entails. It is horrifying. This summer a US tour is expecting us and then, in the autumn, a European tour. But we try that it won’t be a very long "tour", and having interruptions, because if not, you end up becoming a vegetable; you don’t work, don’t think, you do nothing, you fall asleep everywhere... The recording of "OK Computer" was the longest of your discography. Do you needed a general intentions washing in the core of the group to face it? (Ed): Yes, in certain way, because we try to look inside ourselves, isolating us of the most of the external elements. I think we've reached the point of becoming obsessed with that, because we have spent much time trying to sound spontaneous, exciting and all that. But we discovered that we could. (Thom): During recording we have passed difficult times when we have questioned our own work, but have gone ahead. Doesn’t matter have experience; you just always feeling insecure in a recording studio. At least that is what has happened to us. What do you mean when you talk about "external elements"? It is that you forbidden to yourselves to listen the radio and watch TV? (Ed): Almost. We have avoided listening to music than is currently done, by other people. Break our routine. Forget what is out there. Do you think that your previous albums were too affected by what you listen then, or by other British groups? (Thom): I think other British groups have never directly influenced us. In fact, our first album - "Pablo Honey"; Parlophone-EMI, 93- was marked by a somewhat earlier material to the time when it was recorded, since what we heard then was basically American groups of the late eighties and early nineties. Boston bands, mostly. Then, in the second - "The Bends"; Parlophone-EMI, 95- it influenced us everything we had out there, what sounded on the radio and listened to CDs on the bus when we were on tour. Now, with this album, we've stopped listening music. When we’ve got to the studio, our position was, "Let's breathe", and we did it. We had to create our own bubble. If you listen to what the other groups of your own time, you will end up sounding like them. You can see it in many current groups operating in Great Britain. And that is the result of an extreme insecurity in yourself, do not trust in your possibilities, and you cling to what already exists. However, I think that, in the new album, we have managed to do something that sounds different. On the album, there is not any song called "OK Computer”... (Thom): Indeed. I suppose you'll ask: "Why?” (Ed): The title refers to all things under control. It is an ironic reference, a form of treat in a familiar way to the technology. [the Spanish article says ‘tutear’, but there is no word for that in English] (Thom): All that speech of depending or not of the technology is extremely boring. We must find its poetic dimension, and not fear it. For years, the ideal of recording for a group has been together all the musicians in a large room and play and, in this sense; our record is like a celebration that there are other ways. (Ed): During recording, cables and computers have surrounded us, but that has not dazed us as if we were children. It has been very positive. And the title is just a joke. Behind that irony is the feeling that, deep down, maybe you like that the world suffer a major computer meltdown... (Ed): Maybe yes. There is irony in the title and ambiguity: because the technology attracts us and terrifies us at the same time. When we were in Japan, we saw that very clearly: those giant rooms full of videogames and kids screaming to the screens... At that moment, an EMI responsible gives them a copy of the recently pressed "OK Computer". Thom and Ed pounce on it and examine it while proffer excited squeals. "Oh, it's the first time I see it"-exclaims Thom-. "Well, the second, but the first time I was very, very drunk." This intimate confession helps me to test their memory. Did they speak seriously when, two years ago -see RDL #121-, they assured to Ramon Llubià that they thought to get "into the world of techno", or they don’t remember it because of another lager poisoning? The question does not seem to catch them by surprise, and Ed is who catches it immediately: "I confess that the little amount of music I've heard in the recent months has been techno. What happens is that when you hear it, you realize that it takes years be familiarized with programming. It's not something that anyone can do overnight. There are incredibly complex records, and we are limited". All a fit of modesty, which is complemented, with a confession of Thom Yorke. "We would love to do it, but imposes us too much respect. It would be very difficult to get into the techno and continue sounding like us". And we come to the crux of the matter: "OK Computer" like Radiohead album that saves a predicted eviction since 1993, when "Creep" pointed the FM vocation of a group of indie formality. What were "Pablo Honey" and "The Bends" but doubtful ramblings from a hackneyed epic and an airy pop with sparks of personality? But without the glamor of Suede, the media ability of Oasis or conceptual definition of The Auteurs, the Oxford group has culminated in the best possible way his first album trilogy, and has been done, certainly in a sparsely conventional scenario: a lounge of the house of actress Jane Seymour, near to Bath, the same one where The Cure recorded their last album, "Wild Mood Swings" (96). Ed O'Brien explains: "Normal recording studios are usually very aseptic; they seem like hospitals. Working on a site that has nothing to do with music, and where there is no golden discs hanging or anything like that has been very stimulating. It has contributed to that isolation that we pursued." The icing on the "OK Computer" package it is disposed by a muscular and tragic single," Paranoid Android "whose nearly six and half minutes seem a whole anti-radio formula repellent. In Parlophone will have been delighted with your choice ... (Thom): Well, there isn’t been a problem for that so, although you believe it or not. There was no occasion that they suggested that we had to change it; on the contrary, they thought it was the right song to help them to sell records. Your music has always had a dramatic component, but on "OK Computer" this trend it’s accentuated. At times, for example, in "Exit Music (For A Film)", you sound almost epic... (Thom): Hum, do not know what to tell you ... -Long pause- Okay, yes! (Ed): What we've done on this album is rehearsing a lot, and think a lot in arrangements. Our recording process is different of many bands; is not only write the song and record it; also, we were very focused on the sound and arrangements. This is what worried us the most when we entered to the studio. (Thom): We spent centuries rehearsing ... Throughout the recording, we followed a strict rhythm, based on wake up early and work in a quite methodical way. Music is our passion. Are you're becoming a perfectionist band prog-rock style? Some people say that you are the new Pink Floyd... (Thom): God! I don’t know... (Ed): We realize that, over the years, our music is maturing... (Thom): But also, we are aware that if we continue rehearsing so thoroughly, we could fall into a hole and become a sort of ... I do not know ... Prefab Sprout... Oh, I can’t consent you to talk about Paddy McAloon in that tone ... (Thom): Well, actually I like him -laughs-. I haven’t heard his new album. But you know what I mean; We do not want to go to such extremes to spend seven years to record an album. Oh, I see I'll have to listen to his album to get out of the hole... In four years’ time, "Creep" has become almost a "mainstream" standard. The Pretenders played it in his "unplugged" although it was not included in the resulting album, "Isle Of View", 95- and Tears For Fears they adapted to their tour in the last year How does it feel? (Ed): The version of Pretenders is fine. Chrissie Hynde has a great voice. As Tears for Fears, it's fun, because we played with them once as the support band in America, in our first tour, and they treated us terrible. We were ignored, so it’s curious to see them now playing one of our songs. (Thom): But we decided not play it normally in our concerts, at least for a while. If not, we will end being slaves of this song. We believe that it has been overexposed during these years; the radio stations scheduled it too much. It is curious, few groups complain about something like that. And now that you have finished "OK Computer", you are interested in reincorporate to the real world? (Thom): Oh, yes, it would be nice -laughs-. It's very exciting for us to hear discs again, and buy them, like normal people do. Any band in particular? (Thom): My current favorite band is Laika. Their new album is very good. And Moonshake. I also really like the group of Rob Ellis, Spleen... Does the historical distance eventually will end putting the brit-pop on his site? (Thom): It already has. The brit-pop is dead, but the rock that sounds in American alternative radio is a joke. In general, we are not going through a very good time. Anyway, we don’t live in London, and therefore we aren’t related with all those brit-pop bands. (Ed): We've never had. But the worst thing is that the legacy of brit-pop is boring; there are much better things out there. Laika, Moonshake, Spleen ... Why are there so many groups who confess preferences totally oblivious to his musical style? But we can take it as a hint: perhaps, as invites to think his "mature" third album, Radiohead are tired of pop. ■ ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Page 4 Radiohead O.K. Thom. Now you can hear music again. The isolation that you considered necessary for that your new disc doesn’t receive any harmful influence it’s over. And the first thing that you have to do is pay attention to the last deliver of Prefab Sprout, if you don’t want that Jordi Bianciotto loses their nerves. Page 20 Laika Beloved by almost everyone, even César Macondo. And mentioned even by Radiohead. Guy Fixen and Margaret Fidler have very peculiar opinions about almost everything. And more of four thousands of discs in home.
Radiohead
Zeleste, Barcelona, 22 de mayo
Joan Pons